VsMo, Señor de los Bosques de Iberia,
Magna deidad que reina sobre toda vida salvaje que nuestros maravillosos y
sagrados bosques ibéricos guardan.
Nos encontramos esta vez ante una deidad cuyo arquetipo se
repite en toda Europa y el Mediterráneo, el Dios Astado vinculado a los bosques
y a los animales salvajes. Sin embargo, y a excepción del caso del dios llamado
Cernunnos por los romanos, muy pocas analogías
existen con otros dioses astados, ya que en cada cultura en la que nos
encontramos con este arquetipo las atribuciones observadas para estas deidades suelen
diferir, manteniéndose únicamente un carácter de dios de la regeneración.
No son pocos los autores que defienden que Pan, Fauno, Unnefert,
Cernunnos y VsMo son deidades básicamente iguales.
Cierto es que comparten algunas de sus características en tanto que dioses
masculinos, vinculados a la regeneración de la vida y, en su mayor parte,
astados. Pero no son muchas más las semejanzas. Pan, el Alegre Dios al que también
veneramos en nuestra religión, siguiendo los pasos de nuestros antepasados, es
un dios eminentemente silvestre, Señor de Bosques y de las criaturas que en
ellos viven, Dios que personifica la unión de lo humano y lo salvaje, la
libertad y el ardor sexual. Nuestra imagen de este Dios difiere en muchos
aspectos de la imagen tradicional helénica, acercándose más a la de VsMo en su característica principal de deidad de la regeneración
de lo natural, protector de los bosques y de los animales silvestres.
No compartimos la tendencia generalizada a vincular a VsMo, junto con Pan, al dios romano Fauno, ya que este
dios latino fue la deificación de un rey (posteriormente representado de forma similar
a Pan ), de un personaje histórico de carácter arcaico y agrario,
no vinculado a la vida salvaje si no a la agricultura. Mucho menos podemos
compartir la idea de que , o Pan sean comparados con Unnefert
(Osiris), aunque este dios egipcio sea el de la regeneración y la fertilidad,
puesto que estos conceptos originariamente son en referencia exclusiva al río
Nilo.

El Toro, como animal sagrado y/o representación divina tiene
un significado espiritual que nos habla de la fuerza fecundadora, de la
virilidad, de la abundancia y la prosperidad. También es símbolo de violencia,
del valor y el arrojo en el combate, aunque estas características suelen ser
simbolizadas en corazas o cascos de guerrero, es decir, en un contexto militar
muy definido. Como deidad que representa la fuerza fecundadora, la
abundancia o la prosperidad, está vinculada a la naturaleza, representada en
los salvajes bosques y sus criaturas, que medran gracias a las bendiciones de VsMo. En las aras dedicadas a este dios se representan también
unas esvásticas, antiguos símbolos solares que nos dicen que nuestros
antepasados veían en VsMo una deidad vinculada al astro y a
sus cualidades de regeneración, de fuerza y luminosidad. Este concepto se ve
reforzado por un detalle en la posición general de la figura representada en el
relieve pontevedrés, pues aparece con los brazos abiertos y unas manos grandes,
al igual que Lug Lamfaga (Lug el de las grandes manos, en irlandés). Siendo Lug una deidad solar bien documentada dentro y fuera de nuestra Península, la
semejanza es fácil de descubrir.
A ti, VsMo, Señor de los Bosques, Protector de
los animales salvajes, que nos procuras la fecundidad de la naturaleza y con
ella la prosperidad y la abundancia, tanto en nuestros campos como en nuestros
corazones.
Al Alto y Majestuoso Tauriforme, que acoges en tu pecho el
noble espíritu de nuestro pueblo indómito.
Tú, Gran Señor del Bosque, que con el movimiento de tus
fuertes manos nos procuras la suave brisa que trae la luz y el aire fresco que
antecede a la noche.
A ti, Gran Astado Ibérico, que personificas la regeneración
necesaria de lo que es, el calor fecundo del astro que inunda nuestros cielos y
el cíclico devenir de la vida.
A ti, Señor de Iberia, te veneramos en nuestros altares y en
nuestras calles, esperando ser dignos de tus honores.
KIRISE TA SEN
VESTIODAN