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miércoles, 15 de marzo de 2017

La Sagrada Teogámia

Tras el siempre duro invierno, la anhelada primavera.

Dos lunas han pasado ya desde que celebramos el inicio de nuestro calendario litúrgico íbero. La Gran Madre empieza a despertar su Inconmensurable Fertilidad. Comienza con el equinoccio de primavera la estación que trae el verde a nuestros campos, que adorna los árboles de verde y flor, que llena el bosque de nuevas generaciones de animales.

Los Equinoccios son esos momentos astronómicos en los que las personas podemos apreciar con mayor claridad el equilibrio en el que los Dioses mantienen el mundo. Para conseguirlo conjugan tiempos, climas, amplios procesos naturales que forman parte del ius. Las partes forman el todo y nosotros somos una de esas partes. Como tal debemos comportarnos.

En casi todas las religiones es tiempo de alegría, se celebra que las Diosas inundan el mundo con su fertilidad, en la nuestra también es una celebración especial por tratarse de la primera ceremonia solar del año. Como ceremonia solar, este ritual está especialmente dirigido a nuestros Dioses Solares, en función del panteón específico del creyente. Tanto si honramos a Bal (Vl), como a Candamio, Belenos o a cualquier otro de nuestros Dioses Astro, no podemos excluir de la celebración a la Gran Madre, así como a nuestros Dioses protectores de bosques y campos. En general, es una ceremonia con un fuerte arraigo agrícola.

En este momento del ciclo anual vemos como la Sagrada Unión de Nuestros Más Altos Dioses llena los campos de vida. La Diosa Tierra, fecundada por el ardor de Bel, comienza a renovar las vidas de
su Creación. El Alegre Dios Pan reta a los pájaros en el bosque tocando su flauta, reto que estos aceptan siempre gustosos, regalándonos sus cantos. Silvano nos endulza la mañana con el suave aroma de las flores en sus campos y la promesa de velar por nuestras recién estrenadas siembras.

Celebramos la vuelta del Reino del Sol, flamante en su carro de oro, que cruza el cielo a lomos de los Sagrados Equinos, Justo, Ecuánime, Señor del Fuego Astral que enciende nuestra llama interior.

 Celebramos la Inconmensurable Fecundidad de la Gran Madre T, Esencia de Toda Simiente, Portadora de vida, Alegre y Justa Diosa. Celebramos, por Gracia del Dios Silvano, el reverdecer de las dehesas, que dará alimento al recién nacido ganado, los tiernos brotes en nuestros campos que auguran una buena cosecha para los hijos de Iberia. Celebramos junto al Alegre Dios Pan la vuelta de la vida al bosque, que las Anjanas vuelven a cantar a la orilla de los arroyos y que los rebaños tornan a pastar. Celebramos pues, la alegría de ser íberos en Iberia.

A nivel ceremonial, los rituales solares son siempre para nosotros ocasiones para festejar en compañía de familiares, amigos o Hermanos del Culto. No estará de más en esta celebración salir de las ciudades y rendir culto a los Dioses de Iberia en medio de la Sagrada Naturaleza. Si no es posible, en la quietud de nuestros hogares también podemos disponer nuestros altares domésticos para la ocasión.

Como en otras ocasiones, los Sacerdotes de Culto Ibero os queremos facilitar la labor de mostrar vuestra veneración y respeto a los Dioses con una guía para la ocasión. Y también como en otras ocasiones, recordaros que se trata simplemente de una guía, un texto que podéis modificar a vuestro antojo y amoldarlo a vuestras experiencias personales. Es obvio, pero nos gusta recordar que solo somos servidores de los Dioses, puestos a vuestra disposición y que bajo el nombre de Culto Ibero se dan multitud de tradiciones singulares, todas diferentes y personales, pero con un solo corazón: Honrar a los Dioses de Iberia.

Los textos en cursiva son a modo de ejemplo.

Ceremonia de la Sagrada Teogámia.

Preparación:
El mismo día de la celebración (día 19 si celebras el ritual por la noche o día 20 si lo haces de día) recoje del campo flores y hierbas aromáticas. Prepara tu altar con un quemador lo suficientemente grande como para albergar una pequeña hoguera (dentro de las posibilidades de tu hogar). Añade a tu altar referencias a la primavera, a la Gran Madre T, a Vl y, si quieres, a Bn (Pan) y SilBno. (Silvano) .Recuerda tener preparadas algunas semillas.
Ritual:
  • Invocación.
    • Invocación a los Sagrados Elementos: Comienza invocando a los Elementos y dándoles gracias por asistirte en el ritual.
Sagrados Elementos, Portadores de la Gracia de los Dioses de Iberia. A vosotros os invoco con humildad, y ruego vuestra Sacra presencia en este ritual. Acudid, Divinas Fuerzas, y ayudad a este digno/a hijo/a de Iberia a honrar a nuestros Dioses.
A continuación, encendemos el Fuego del Altar.


    • Invocación general a los Dioses de Iberia, en su conjunto.
¡Oh! Venerable, Grandioso Toro, Eterno Ser que eres inicio y fin, la Nada que Todo lo crea. Aquél a quien veneramos como Generador del Universo, Principio Rector de los Dioses de Iberia. Te invoco en este día suplicando tu atención.
A los Dioses de Iberia invoco en este día, que sus miradas caigan sobre mí y que atestigüen mi gran devoción. Suplico a los Dioses tengan a bien asistirme en esta ceremonia, pues suyas son mis oraciones y para ellos mis ofrendas. ¡Oh, Divinos seres! Vosotros que reináis sobre nuestra tierra, permitidme vuestra presencia, que yo sabré agradeceros.
    • Invocación a los Dioses a los que se dirije este ritual.
A tí Joven Toro, Noble Hijo que eres nuestro Más Alto Dios, que reinas sobre los Dioses con justa mano y aterrador trueno, que recorres el cielo cabalgando sobre las nubes. Vl, Venerando, Justo, Celeste, Cordero, Flamígero y Multiforme, a ti te suplico me prestes atención en este tu día.
Gran Madre, Esencia de Toda Simiente, Fecunda, Legisladora, Amantísima, la de Amplio Pecho que vierte su amor sobre todo ser vivo. T mater, tú que proteges a tus hijos, que mantienes encendido el fuego del hogar, Matrona de los Dioses que procuras buenos partos a tus hijas, Protectora de las madres de Iberia y de nuestros hijos recién nacidos. Santa Madre T, te invoco en este ritual para que conozcas mi devoción.
  • Oración.
    • Oración a Vl.
Gran Vl, Padre de los Dioses, Hijo de os que Es y Será. Rector de los Cielos que diriges el ius
desde lo más alto de los Pirin, que ciegas el ánimo con el resplandor el relámpago y estremeces nuestros corazones con el trueno, que cabalgas sobre un mar de oscuras nubes a lomos del Equino Sagrado. Tú, Rey, que hielas los campos como las almas impías, que implantas la noche a tu paso y nos regalas la luz de un nuevo día. Joven y vigoroso Toro que con tu fuerza aras la tierra y nos enseñas el camino de la rectitud y la brillantez, que siembras el temor en el corazón de los impíos y el respeto en el de tus hijos.
Bienaventurado y Flamígero Dios de Iberia, con mil nombres llamado, con un solo corazón amado. Caiga sobre nosotros tu calor renovado este día, tu bendición en forma de llama ardiente se apodere de nuestro ánimo y nos permita ser Dignos Hijos de Iberia.
    • Oración a T .
¡Oh Diosa Fecunda!, diosa madre de todo, madre industriosa, celestial, respetable, deidad muy
fecunda, señora, que todo lo domas, indomable, gobernante, toda resplandeciente, señora de todo, para todos la más alta, incorruptible, primigenia, célebre desde antiguo, gloriosa, nocturna, muy experimentada, portadora de resplandor, difícil de contener, que haces girar con tus talones la silenciosa planta de tus pies, pura, ordenadora de los dioses y final sin fin, común a todos y única no dada en común, amable, creadora de alegría, grandísima, de bellas flores, entrelazamiento, amiga, mezclada de muchas cosas, conocedora, guía, que llevas a cumplimiento, portadora de vida, doncella que todo nutres, autosuficiente, justicia, persuasión de muchos nombres de las Gracias, etérea, protectora ctonia y marina, amarga para los malos, dulce para quienes te obedecen, toda sabia, dadora de todo, cuidadora, reina absoluta, que aumentas el crecimiento, pingüe y liberadora de cuanto llega a madurar. (extraído de los Himnos Orficos)
A tí te ofrezco mis oraciones en este tu día, en tu Sagrada Unión con Vl, Rey de los Dioses de Iberia.
A nuestros Más Altos Dioses dedico mis oraciones en el día de su Unión, Sagrado Matrimonio que eterniza la Gloria de nuestros Dioses, la Grandiosidad de nuestra Iberia. Rindo honores a mis Dioses, humilde, devoto/a, sabedor/a de vuestra Divinidad y ante vosotros juro permanecer con el alma inmaculada para ser digno Creyente.

  • Ofrendas.
    • Ofrenda de fuego: Con el Fuego del Altar encendemos nuestra pequeña hoguera.
He aquí el Fuego Sagrado de mi Altar, que sirva de inicio a este ofrecimiento, que en este dichoso día Vlenos reciba nuestro calor, pues con su don vierte el resto del año el suyo sobre nosotros. Dios Vlenos, Igneo y sofocante, que purificas nuestro interior y nos ofreces tus dones, recibe de tu hijo esta ofrenda de fuego.
    • Ofrendas de aromáticas. Añadimos al fuego las hierbas aromáticas.
Vlenos, Dios del fuego astral, sea tu luz mi guía, tu calor mi espíritu, tu nobleza mi estandarte. A tí, Gran Hijo, Cordero, Rey y Padre de Dioses, te ofrezco humildemente el aroma de la Madre.
    • Ofrenda floral: Añadimos al fuego las flores.
Sea conmigo tu Divina Luz, Gran Padre, que mis lamentos encuentren tu ardoroso pecho y desaparezca toda aflicción de mí. Acepta esta oblación, pues son los frutos del Amor Sagrado, de la Sacra Unión que hoy festejamos.
    • Libación: Ofrecemos una libación (agua) a la Gran Madre.
Purificadora, Nutricia, Amantísima Diosa, en tu seno deposito mi ofrenda de clara agua. El propio Airón es testigo de su pureza, pues de tu vientre nace y a tu vientre retorna. Sagrada Teogámia festejo hoy, tu Inconmensurable Fecundidad se une al Calor de Vl, de vosotros nacerá la primavera esta noche. Sea vuestra unión ejemplo para nosotros vuestros hijos, que en la oscuridad del invierno, infatigables, seguimos la Antigua Senda Ibera sabedores de la llegada de este día. Que nuestra fe se alimente de vuestro Sacro Amor como estas simientes (alzad las semillas en vuestras manos).
  • Cierre del ritual.
Dioses de Iberia, Noble Rey del Cielo, Señora del mar, de la tierra y de todas las criaturas, aceptad mis sencillos obsequios, pues son nacidos de mi fe. Que en este glorioso día la Corte Celestial celebre la Sagrada Unión de nuestros Más Altos Dioses, que las ascuas de mi Altar traigan al Dios del Fuego, que las pequeñas flores lleguen hasta la última cumbre convertidas en humo y que el agua cristalina recorra las profundidades hasta hallar a la Madre.
Que así sea.

Aidan AnaBaitir
aiTn anaBiEr

jueves, 15 de septiembre de 2016

Ritual



RITUAL DOMÉSTICO PARA EL EQUINOCCIO DE OTOÑO 2016.

El próximo día 22 en Culto Íbero celebramos el cambio de ciclo en la Sagrada Rueda de la Vida (ius). Dejamos el verano y entramos en el otoño. Es el fin de las cosechas, de la abundancia en los campos y del vívido calor. BEL, nuestro Más Alto Dios, Padre de los Dioses que reina sobre ellos, comienza a perder su fuerza estival y su potencia, se prepara para sucumbir ante el frio invierno y retornar al vientre de la Gran Madre, GA, Esencia de Toda Simiente, Generadora de Vida, Madre de Todos. En este día festejamos la abundancia que nos ha proporcionado la Diosa a lo largo de estos meses, es una fiesta dedicada a agradecer esta abundancia estival, la última cosecha y los frutos de Bokon.

Desde Culto Íbero hemos pensado en preparar una pequeña guía que ayude a los Creyentes y a aquellos que por primera vez se acercan hasta nosotros a celebrar esta festividad, ya sea como Creyentes solitarios o como Iniciados en compañía de otros. No te preocupes si no conoces el significado o el porqué de lo que leas, lo que es realmente importante es que lo hagas de corazón, esto es un acto entre tú y los Dioses. Al leer el texto verás frases enmarcadas y palabras en color rojo. Las frases enmarcadas son las oraciones, las palabras o frases en color rojo son para ser pronunciadas por el resto de asistentes a tu ritual, en caso de que lo celebres junto a más personas.

Esperamos que os sirva de ayuda.

 Preparación del ritual.

• Sal a pasear y recoge hojas recién caídas de los árboles, frutas de temporada y cereales. Si no encuentras, puedes comprarlos.
 • El día 16 habrá Luna Llena, ante ella haz una ofrenda a Noctiluca, La que brilla en la Noche, Luz Nocturna, Diosa de la Luna. Ofrécele una parte de lo que has traído, el resto debes dejarlo toda la noche bajo la luz de la luna para su sacralización y recogerlo por la mañana temprano.
 • Limpia bien los elementos de tu altar, y si no lo tienes, prepara uno para la ocasión.
 • Justo antes del ritual, recuerda que debes estar en estado de pureza, puedes aprovechar para darte un baño relajante. Si no tienes tiempo, ya sabes que basta con lavarse manos y cara.
 Ritual.

• Invocación:

salutatio
Adoptamos la postura de la Salutatio Ibérica (con el brazo derecho levantado desde el codo y
la palma de la mano hacia delante). Procedemos a invocar a GA, Madre de Todos:

 “ ¡Oh, GA! Madre de Todos,, Eterna Luz Sagrada, que de tu vientre nacen los Dioses y todo ser vivo.
GA, La de Amplio Pecho, Señora del Mar y de los Animales Domésticos, Madre Tierra que en tu Sagrado Equilibrio nos mantienes.
Mil veces nombrada por los hombres, Dadora de vida y Regente del Cielo Estrellado, escucha la oración de (tu nombre) que con la cabeza baja se presenta ante tí, que así sea.”

Procedemos a encender el fuego, velas o incienso. Adoptamos la posición de Orantes (con los brazos algo extendidos hacia delante y las manos vueltas hacia arriba).

• Oración:

 “¡Oh, ¡GA”, Diosa de la Vida, Madre Tierra, ¡las 80.000 (ochenta mil) Maravillas son tuyas!
¡Eterna Dadora de Vida!, para quienes en ti nos sostenemos cada instante es un presente que rebosa de infinitas bendiciones
orante
¡Vasta Hacedora del Universo! Tú formaste mis entrañas y en cada fibra de mi ser descubro tu más amorosa herencia, tu más sagrado legado
Diosa GA, Madre Tierra, en tu presencia no hay oscuridad que me cubra, ni sombras que me cieguen
Gran Madre, Esencia de Toda Simiente, ante tí anhelo ser la gota que se diluye en el Océano, la roca que la caricia del mar en incontable arena desmenuza, la huella que de la arena se esfuma bajo el sudario de espuma de la mar
Tu amor incondicional transforma en dulce miel la hiel de la vida, convierte en fértil huerta la tierra más baldía. Sosiegas nuestros temores, a nuestras mentes libras de agonía
Bajo tu protección, ¡Oh!, La Más Alta Diosa, A ningún problema temo. Tú eres la alta cumbre que de todo peligro me guarda
Madre inmortal, Diosa Eterna que a todos nos integra. Incapaz de forjar infiernos que quebranten a sus Hijos, bendícenos con tu bálsamo de paz, arrúllanos en la perpetua quietud de tu vientre universal y concíbenos en la impecable luz de tu vida eterna.
En las cosechas te damos gracias por tu amor infinito, que nos procura alimento y dicha para el oscuro invierno. En la hora en que el Esposo comienza a retornar a la oscuridad, cuando tu hija Ataecina desaparece en el inframundo y la tristeza se apodera de tu celeste figura, aquí permanecemos, ¡oh! Magna Madre, junto a ti en señal de devoción eterna.
Que así sea.

• Ofrenda:

Cogemos el bol con las ofrendas y sujetándolo con ambas manos lo presentamos ante el altar, profiriendo unas palabras de ofrecimiento.

“¡Oh, GA!, Madre de Todo cuanto Existe, Dadora de Vida, Espléndida Luz Celestial, ¡Acepta esta ofrenda de tus hijos pues esta es tu simiente, pues esta es nuestra comida, que así sea!”

Procedemos a comer de algunas de las frutas y el resto lo devolvemos al altar. Cogemos y ofrendamos las hojas y el cereal.

“Diosa GA, Madre de los venturosos y de los mortales hombres, Creadora absoluta, omnipotente, devastadora, Reverdeciente, fructífera, Acepta estos presentes en señal de nuestra gratitud, en señal de entendimiento de lo que es sagrado. Pues estas son las hojas que brotaron de tu vientre y a tu Sagrado vientre retornan. Este es el grano que de tus hierbas nació y por el que tus hierbas nacerán otro año, si tú les das tu amor y tu gracia ¡Oh Gran Señora! que oportunamente haces brotar hermosos frutos maduros, te agradecemos y honramos, te veneramos.”

A continuación, procedemos a recitar una oración en íbero:

“ ULE´S GE´M S´DARI EGI MU BA EGO ULE´S GE´M BAS GI IUMS IE RIN UIE “

 Finalizamos el ritual retirándonos dos pasos hacia atrás antes de irnos. Recuerda que las ofrendas deben dejarse en el altar hasta el día siguiente. Las hojas secas las puedes quemar durante otro ritual. Los cereales puedes guardarlos si piensas usarlos para plantar y si no, los puedes enterrar junto con la fruta.

Esperamos que este pequeño ejemplo pueda servir de guía para aquellas personas que practican nuestra religión en solitario. La labor de Culto Ibero, como organización, no es otra más que la de ayudar a los Creyentes en su práctica devocional, proporcionándoles cuanto esté en nuestra mano ofrecer, para mayor Gloria de los Dioses.

Que los Dioses guarden vuestros pasos a través de la Antigua Senda Ibera.
Que así sea.

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martes, 13 de septiembre de 2016

Equinoccio otoñal 2016



El 22 de Septiembre celebramos el Equinoccio de Otoño.


           
Los equinoccios son esos días del ius anual en el que día y noche tienen la misma duración. Marcan el paso de una estación a otra. Este cambio de estación se produce porque el Sol se sitúa en paralelo con el ecuador de la Tierra con dirección al hemisferio sur. Es lo que se conoce como equinoccio de otoño o equinoccio de
septiembre. La nueva posición adquirida por el Sol con respecto a la Tierra provoca que los rayos solares incidan en el globo terrestre de manera perpendicular y genere un día con las mismas horas de luz que de oscuridad. De hecho, la palabra equinoccio proviene del término latín «aequinoctium» que significa «noche igual». 


            A partir de aquí, nuestro Dios Bal (B) va perdiendo fuerza y calor, puesto que nos alejamos de él y además la pérdida de horas de su luz se hace patente a una media tres minutos diarios. El otoño es la transición hacia el invierno.


            Esta parte del ius lleva aparejada una serie de cambios en la naturaleza que son necesarios para mantener el equilibrio en la misma. La vegetación comienza a teñirse de tonos ocres y vemos como los árboles caducifolios pierden sus hojas. Muchos animales hibernan y la mayoría reducen al mínimo su actividad, otros aprovechan la última cosecha y los últimos frutos para abastecerse de alimento antes de los fríos invernales. Los humanos también nos vemos afectados por esta estación. Es la estación en la que más enfermamos debido a que nuestro sistema inmunológico se resiente ante el nuevo clima y propicia el contagio de enfermedades y virus como el resfriado o la fiebre común. Además, los humanos tendemos a deprimirnos con mayor facilidad. 


El Trastorno Afectivo Estacional (TAE) produce unos cambios psicosomáticos en nuestro organismo según avanza el otoño. Mal humor, perdida de interés por las cosas, problemas de concentración, dificultad a la hora de dormir o, incluso, pérdida del apetito sexual son algunos de los indicadores de este trastorno. El TAE es más frecuente en países con menos horas de luz al día, por fortuna, vivimos en la Península Ibérica y nuestras horas de luz son muchísimas más que en el resto de Europa.


Las características de nuestro estío nos hacen llegar al otoño con elevadas temperaturas, además, el calor retenido en la tierra durante los meses de más estío en conjunción con las suaves temperaturas de las zonas costeras, hacen que nuestros otoños sean épocas idóneas para celebraciones al aire libre. De hecho, toda nuestra geografía se llena de verbenas y fiestas populares en la calle, como pasacalles, romerías y procesiones.


Cuenta nuestra mitología, en una de sus versiones, que nuestro Más Alto Dios, BAL (Bl), comienza a debilitarse hasta llegar a su Muerte y Resurrección en el solsticio de invierno (Advenimiento de BAL). Ataecina (aTeHna), su hija, va en pos de su padre y se sumerge en el inframundo, del que no saldrá hasta que Bl retorne con fuerza y vigor en el equinoccio de primavera. Esto sume a su madre (y nuestra) T maRr en una profunda tristeza que le hace entrar en su fase de Diosa del invierno (Diosa VTQn, también oracular y sanadora), deteniendo la fertilidad de los campos. Es el momento en el que el Dios Bokon (XGn) hace madurar los frutos de las vides para ofrecernos sus productos, que nos ayudaran a pasar el invierno. El Gran Dios Candamio (KnTMio)recorre las tierras de Iberia a lomos del Equino Sagrado, mostrando su temible poder.


            Para nosotros, los íberos, el otoño es época de festejar la abundancia de T maRr, la recogida de la cosecha de XGn y celebrar junto a la familia, amigos y comunidad. También es época de planificar en lo personal, tanto en nuestra vida cotidiana como en la espiritual. Hemos de prepararnos para el invierno, aprovechando el cambio estacional para reflexionar sobre cuestiones importantes, tomar decisiones que nos afectarán durante los próximos meses y planificar la consecución de nuestros objetivos. Es el momento adecuado para recolectar las semillas que plantaremos el próximo año y de cosechar las hierbas necesarias para los rituales de invierno, aceites, inciensos, etc. Obviamente, entrando ya en los meses regidos por la Diosa VTQn, también es momento para los oráculos y preocuparnos un poquito más de nuestra salud.



         W ar BS H iums ie rin uie


         DO AR  BAS GI    IUMS   IE      RIN     UIE



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